El mercado de las bebidas sin alcohol ha sumado a un aliado de peso global. El legendario músico británico Elton John ha anunciado su incursión oficial en la industria del “alcohol-free” con el lanzamiento de su propio vino espumoso 0.0%. Más que una simple apuesta comercial, el proyecto nace con una misión clara: eliminar el estigma de quienes deciden no beber y garantizar que todos tengan una opción sofisticada y de alta calidad al momento del brindis.
El reto de la inclusión en la mesa
Para Elton John, quien ha sido abierto sobre su propio camino de sobriedad durante décadas, la falta de alternativas complejas en la alta gastronomía y eventos sociales era una brecha que debía cerrarse.
- No es solo jugo de uva: El espumoso busca replicar la estructura, el cuerpo y la efervescencia de un vino tradicional, utilizando técnicas de desalcoholización avanzadas que preservan los aromas primarios de la uva.
- Inclusión social: El lanzamiento busca que la persona que opta por el “0.0” no se sienta excluida o señalada con una bebida infantil, sino que pueda participar de la experiencia sensorial de una cena con el mismo nivel de elegancia.
Un mercado en expansión: La tendencia No-Lo
La entrada de Sir Elton John ocurre en medio de un crecimiento explosivo de la categoría No-Lo (No and Low alcohol). Según analistas del sector, los consumidores —especialmente las generaciones más jóvenes— están priorizando el bienestar y el consumo consciente, sin querer sacrificar el ritual social del vino.
- Crecimiento: Se estima que el mercado global de bebidas sin alcohol crecerá a tasas de doble dígito hacia 2027.
- Calidad: La tecnología de destilación al vacío a baja temperatura permite extraer el alcohol sin “cocinar” el vino, manteniendo la frescura y la acidez necesarias en un espumoso.
Impacto en la industria
La llegada de figuras de este calibre al mundo de los espumosos sin alcohol valida la categoría ante los críticos más escépticos. Al posicionar el producto no como un “sustituto”, sino como una opción premium de pleno derecho, se espera que más viñas tradicionales aceleren sus propias líneas desalcoholizadas para satisfacer una demanda que busca salud, sabor y, sobre todo, inclusión en la mesa.



