Chile volvió a sorprender al mundo del vino. Este miércoles, una viña chilena fue coronada como la mejor del planeta en el ranking internacional World’s 50 Best Vineyards 2025, un listado que cada año identifica las experiencias enoturísticas más destacadas del mundo. Y los resultados no solo dejaron a Chile en lo más alto, sino que además reafirmaron su creciente relevancia global.
El reconocimiento fue difundido inicialmente por El Mostrador – Revista Jengibre, donde se detalla que la viña chilena ganadora —que pertenece al histórico Valle del Maipo— obtuvo el primer lugar del ranking por su combinación de tradición, excelencia enológica e innovación en la experiencia de visita. De acuerdo con el medio, el jurado valoró especialmente “la coherencia de su propuesta, la calidad transversal de sus vinos y la manera en que ha logrado integrar patrimonio, sostenibilidad y modernidad”.
El hito también fue confirmado por The Clinic, que destacó que Chile no solo obtuvo el primer puesto, sino que otras cinco viñas nacionales ingresaron al listado 2025. Según el análisis del medio, este rendimiento colectivo no es casualidad: refleja la consolidación del país como destino vitivinícola integral, donde la gastronomía, el paisaje y la arquitectura se integran a la calidad del vino.
A nivel más amplio, el medio BioBioChile contextualiza que el ranking se elabora en base a la evaluación de un panel internacional compuesto por sommeliers, periodistas, especialistas en turismo y figuras de la industria. La encuesta considera elementos como la calidad de la visita, la coherencia del proyecto enológico, la oferta cultural, la innovación y la sustentabilidad.
La presencia chilena en los primeros lugares no es nueva, pero el primer puesto absoluto marca un antes y un después. Por un lado, confirma la madurez técnica y creativa de los proyectos en el país. Por otro, posiciona al territorio como un destino capaz de competir, y superar, a regiones históricas como Rioja, Toscana o Mendoza.
Para los productores nacionales, este reconocimiento llega en un momento decisivo. En medio de la caída en ventas y la contracción del mercado internacional, el enoturismo se ha convertido en un espacio clave para mantener visibilidad, generar ingresos y abrir nuevas audiencias. El resultado de este ranking, según coinciden especialistas, abre una ventana para reposicionar el relato del vino chileno hacia un enfoque más experiencial, diverso y contemporáneo.
El triunfo chileno no solo celebra a la viña ganadora: celebra a toda una industria que ha sabido combinar tradición con nuevas narrativas, técnica con hospitalidad, historia con vanguardia. Y que hoy, según Forbes, tiene al mejor viñedo del mundo.




