Una renovación está en marcha en el vino chileno: una nueva camada de enólogos y productores jóvenes que, con mirada contemporánea y respeto por el origen, está transformando el paisaje vitivinícola del país.
1. Voces emergentes en el sur de Chile
El enólogo Roberto Henríquez regresó desde su formación y experiencia internacional para trabajar con viñedos antiguos de País, Semillón y Moscatel de Alejandría en Itata y Bío-Bío, en forma orgánica y sin intervención química.
2. Territorio y sostenibilidad en Itata y Bío-Bío
En regiones como Itata y Bío-Bío, una nueva ola de jóvenes viticultores apuesta por la agricultura orgánica, creando vinos que reflejan la esencia del terruño y la historia agrícola, según destaca una guía turística especializada (Condé Nast Traveler en español).
3. Reconocimiento internacional
Cristóbal “Toti” Undurraga fue destacado por Decanter como uno de los cinco jóvenes enólogos que están redefiniendo el vino chileno, por su trabajo en Koyle y su enfoque en terroir y biodinamia. (koyle.cl)
Lo que define a esta nueva generación
- Territorialidad recuperada: Itata y Bío-Bío se consolidan como focos de renovación vitivinícola.
- Prácticas sostenibles y orgánicas: jóvenes enólogos priorizan métodos respetuosos del entorno.
- Diálogo entre tradición e innovación: rescate patrimonial con mirada moderna, reconocida local e internacionalmente.