Disfrutar una copa de vino puede parecer sencillo, pero incluso los más entusiastas cometen errores que afectan la experiencia. A partir de entrevistas y guías publicadas por medios especializados, recopilamos las equivocaciones más comunes que detectan sommeliers de alto nivel. La buena noticia: evitarlas es más fácil de lo que parece.
1. No pedir ayuda
Mucha gente duda al elegir un vino por temor a parecer inexperta, pero para Andrés Loaiza, sommelier y gerente general del restaurante Aria en Atlanta, “los sommeliers estamos aquí porque amamos el vino, no para juzgar”. Así lo explicó en esta nota de Southern Living, donde varios profesionales entregaron consejos para mejorar la experiencia de consumo.
2. Creer que el precio siempre refleja la calidad
Según Antoine Paul, sommelier del restaurante Bull and Bear en Orlando, “un vino caro no necesariamente es mejor que uno asequible. Hay vino para todos”. Esta reflexión forma parte del mismo reportaje de Southern Living, donde se destaca la importancia de confiar más en el propio gusto que en la etiqueta.
3. Temor a romper las reglas de maridaje
Aunque tradicionalmente se recomienda maridar pescado con vino blanco, Loaiza asegura que no hay que dejar que las reglas impidan descubrir nuevas combinaciones. Un Pinot Noir ligero puede funcionar perfectamente con ciertos pescados grasos. El consejo completo está disponible en el artículo de Southern Living.
4. Pensar que todos los vinos saben igual
La variedad de sabores en un vino depende del terroir, la cepa y el año. Según Loaiza, “un Sauvignon Blanc de Napa será siempre distinto a uno de Francia”, haciendo referencia a cómo influyen el clima y el suelo. Puedes revisar más detalles de su análisis en Southern Living.
5. Servir vino a la temperatura equivocada
Muchos consumidores sirven el tinto demasiado caliente o el blanco helado, lo que afecta la percepción de aromas y sabor. La revista Wine Enthusiast recomienda servir los blancos entre 8 y 12 °C, y los tintos entre 14 y 18 °C. A veces basta con enfriar unos minutos antes o dejar reposar el vino si está recién salido del refrigerador.
6. Usar una copa inadecuada o llenarla de más
Las copas pequeñas, gruesas o llenas hasta el tope limitan la oxigenación. En su guía sobre errores comunes, Wine Enthusiast sugiere llenar solo hasta un tercio del volumen para liberar correctamente los compuestos aromáticos. No hace falta tener una copa específica para cada tipo de vino, pero sí evitar vasos planos o muy cerrados.
¿Cómo mejorar la experiencia?
- Pide ayuda a los expertos.
- No te guíes solo por el precio.
- Experimenta con maridajes poco convencionales.
- Descubre vinos de distintas zonas y años.
- Cuida la temperatura al servir.
- Usa copas adecuadas y no las llenes demasiado.
Tomar vino puede ser una experiencia aún más placentera cuando evitamos errores que muchas veces pasan desapercibidos. No se trata de seguir reglas estrictas ni de impresionar a nadie, sino de disfrutar con conciencia, curiosidad y respeto por el trabajo que hay detrás de cada botella.
Así que la próxima vez que descorches una, hazlo sin miedo, pero con ojo. Tu paladar (y tu copa) te lo agradecerán.