La industria vitivinícola de la Región de O’Higgins cuenta desde hoy con nuevas herramientas para enfrentar los desafíos del mercado global. En una ceremonia que marca un hito para la educación regional, la Universidad de O’Higgins (UOH) certificó a la primera generación de su Diplomado en Vino Chileno, un programa académico diseñado con un fuerte enfoque en tres pilares críticos: enoturismo, innovación y sustentabilidad.
Este hito refuerza el vínculo entre la academia y el sector productivo, preparando profesionales capaces de elevar el estándar de la hospitalidad y la gestión enológica en los valles de Colchagua y Cachapoal.
Formación estratégica para el Chile de hoy
El diplomado de la UOH surge como respuesta a la necesidad de diversificar la oferta del vino chileno, pasando de la producción de volumen a la creación de experiencias con valor agregado. Los ejes del programa incluyeron:
- Enoturismo de Clase Mundial: Capacitación para diseñar rutas y experiencias que conecten con el nuevo perfil de turista inmersivo (como el que busca cosechar sus propias uvas).
- Sustentabilidad Real: Herramientas para la gestión eficiente de recursos hídricos y prácticas de viticultura orgánica, fundamentales ante el escenario de cambio climático.
- Innovación y Tecnología: Aplicación de nuevas metodologías en la bodega y el campo para mejorar la competitividad de las viñas regionales en el extranjero.
Impacto en el desarrollo regional
Para las autoridades académicas y los gremios vitivinícolas presentes en la ceremonia, esta certificación es un paso decisivo para retener el talento local. “El vino es el ADN de nuestra región, y contar con profesionales formados aquí mismo asegura que la innovación tenga pertinencia territorial”, señalaron desde la universidad.
Los graduados, que incluyen desde agrónomos hasta gestores turísticos, se integran ahora a la red productiva en un momento clave: justo cuando la temporada de vendimia 2026 exige la máxima capacidad técnica y creativa en los valles.




