En el mundo del vino, las palabras importan. Decir que un vino es “de parcela” no es una estrategia de marketing cualquiera: es una declaración de origen, identidad y precisión.
Más que un viñedo: una parcela específica
Un vino de parcela (o single parcel wine) se elabora exclusivamente a partir de una zona delimitada dentro de un viñedo más grande, generalmente por sus características particulares de suelo, orientación, altitud o microclima. Esta parcelación permite al enólogo capturar la esencia de ese lugar específico, casi como si se embotellara una coordenada.
En palabras simples: no todos los vinos de un mismo viñedo son iguales. Y algunos sectores producen uvas tan distintivas que merecen ser vinificadas por separado.
Un ejemplo claro de esta filosofía lo lleva adelante Garage Wine Co., una bodega chilena que trabaja con microparcelas en Maule e Itata, colaborando directamente con pequeños agricultores y elaborando vinos con mínima intervención. Sus etiquetas indican no solo la variedad, sino también la parcela específica de donde provienen las uvas.
¿Por qué es importante?
Este enfoque resalta la noción de terroir, ese concepto tan difícil de traducir que engloba el conjunto de factores naturales y humanos que definen un vino. Cuando se habla de un vino de parcela, lo que se busca es:
- Autenticidad: sin mezclas de uvas de otras zonas.
- Identidad geográfica: cada botella es un reflejo del lugar donde nació.
- Precisión enológica: el enólogo adapta su proceso a las particularidades de ese suelo.
La viña Casa Silva, por ejemplo, ha desarrollado líneas como Parcelas de los Andes o Parcela Nº5, donde cada etiqueta remite a una zona específica dentro de sus campos del Valle de Colchagua, buscando mostrar la diversidad de perfiles en un mismo valle.
¿Son siempre mejores?
No necesariamente. Pero suelen ser vinos más complejos, expresivos y de menor producción, lo que muchas veces se traduce en precios más altos. También requieren un consumidor más informado, que valore esa trazabilidad y particularidad.
Como señala Wines of Chile, cada vez más viñas nacionales apuestan por mostrar sus vinos “de parcela” o “de lugar” para competir en el mercado internacional con una narrativa de precisión y origen, en sintonía con las grandes casas europeas.