El Valle del Itata vuelve a vestirse de gala. La comuna de Quillón ha reafirmado su posición estratégica en la vitivinicultura del sur de Chile al celebrar una nueva edición de su tradicional Concurso del Vino. El certamen no solo premió la calidad técnica de las etiquetas locales, sino que se convirtió en una plataforma de visibilización para los pequeños productores que mantienen vivas las cepas patrimoniales del país.
Este evento, que año a año gana mayor relevancia, busca destacar el valor del secano costero y el trabajo artesanal detrás de variedades que hoy son tendencia en los mercados internacionales.
Cepa País y Cinsault: Los grandes protagonistas
El jurado, compuesto por enólogos, sommeliers y expertos de la industria, evaluó diversas categorías, poniendo especial énfasis en las variedades que definen la identidad del territorio:
- Cepa País: Rescatada del olvido para mostrar su versatilidad y frescura.
- Cinsault: La estrella de Itata que sigue conquistando paladares por su elegancia y notas frutales.
- Moscatel de Alejandría: Clave en la elaboración de blancos aromáticos y vinos pipeños de alta calidad.
El concurso destacó que los vinos de Quillón han alcanzado un estándar de consistencia y limpieza técnica que les permite competir en cualquier mesa global, sin perder la rusticidad y el carácter que les otorga el cultivo en parras centenarias.
Impacto en el desarrollo local y turístico
Más allá de las medallas, el concurso funciona como un motor de desarrollo para la zona. Las autoridades locales y los organizadores subrayaron que Quillón se ha transformado en un polo de enoturismo patrimonial, donde los visitantes no solo buscan una botella de vino, sino una conexión directa con la historia de los viñateros y el paisaje de viñedos “en cabeza”.
“Este concurso es una vitrina para el esfuerzo de cientos de familias que han protegido este patrimonio líquido por generaciones”, señalaron durante la premiación.
Resultados y proyecciones
La edición 2026 dejó en claro que la innovación también tiene espacio en lo tradicional, con productores que están experimentando con nuevas formas de vinificación para elevar aún más el prestigio de los vinos del Valle del Itata. Los ganadores de las distintas categorías iniciarán ahora un circuito de promoción que busca llevar el nombre de Quillón a las principales ferias del país.



