A solo una hora de Santiago, el Valle del Maipo se ha consolidado como el destino vitivinícola más visitado del país y un punto de encuentro para quienes buscan vivir experiencias auténticas en torno al vino. Su historia, su accesibilidad y la diversidad de viñas lo convierten en un epicentro del enoturismo chileno.
La mayor concentración de viñas abiertas al turismo
El Valle del Maipo ha sido reconocido como la zona con más viñas abiertas a visitantes. Ya en 2013 se contabilizaban 23 bodegas disponibles para el turismo, cifra que en 2017 creció hasta 31 viñas abiertas al público, de acuerdo a datos de SERNATUR.
Hoy, con el auge del enoturismo a nivel nacional, que en 2024 alcanzó un récord de 219 viñas abiertas en todo Chile, según el Ministerio de Turismo, el Maipo sigue liderando la oferta.
Tradición y accesibilidad
El valle combina historia y modernidad. Aquí se encuentran viñas emblemáticas como Concha y Toro, Santa Rita, Cousiño Macul y Undurraga, junto a proyectos más pequeños que enriquecen la diversidad de experiencias. Su ubicación privilegiada, a menos de 60 minutos de Santiago, lo transforma en la escapada perfecta para turistas nacionales y extranjeros, como destaca la Asociación de Viñas del Maipo.
Tradición y accesibilidad
El valle combina historia y modernidad. Aquí se encuentran viñas emblemáticas como Concha y Toro, Santa Rita, Cousiño Macul y Undurraga, junto a proyectos más pequeños que enriquecen la diversidad de experiencias. Su ubicación privilegiada, a menos de 60 minutos de Santiago, lo transforma en la escapada perfecta para turistas nacionales y extranjeros, como destaca la Asociación de Viñas del Maipo.